¿EL FIN DE LAS VIVIENDAS DE INTERÉS SOCIAL?

A ocho años de aprobadas la ley de vivienda, el contexto en que se desarrolla la lucha del MCN por la vivienda ha cambiado, las políticas públicas se han orientado hacia dos grandes ejes: (a) la acción directa del Estado en los sectores más empobrecidos, a través de programas como la vivienda solidaria y (b) la acción conjunta Estado - empresa privada para la construcción de vivienda en urbanizaciones, que se dirigen a los sectores sociales que pueden cumplir con los requisitos de la banca para acceder a un crédito hipotecario.

Esto ha aliviado la acumulación de déficit de viviendas. No obstante, la mayoría de la población empobrecida, en especial las familias que devengan hasta tres salarios mínimos y aquellos que laboran en el sector informal, aún no tienen acceso a una vivienda digna, dado que:

• Pese a que nuestras ciudades fueron construidas por los sectores populares, el protagonismo de la construcción de viviendas de interés social a partir de la ley, lo tomaron las urbanizadoras, que actúan con ánimo de lucro y comportamientos monopolistas, lo queencarece artificialmente las viviendas.

• Los bancos comerciales se ponen de acuerdo para fijar las tasas de interés y establecer los requisitos de los créditos, y al establecer la colilla del INSS como mecanismo para demostrar los ingresos, deja por fuera a más del 60% de los trabajadores del país.

• Por otro lado, la aplicación de la Ley de Vivienda ha sido parcial, está pendiente la creación del Banco de Tierra, el Fondo de Hipoteca asegurada, la aplicación del Timbre Fiscal, la promoción del Movimiento Cooperativo y el funcionamiento del Consejo Nacional de Vivienda, entre otros.

• Así mismo, no se ha incorporado al presupuesto de la república fondos para fomentar el mejoramiento y la construcción de viviendas, se continúa dependiendo de créditos externos.

El espíritu original de la ley, centrado en ofrecer facilidades (crédito, subsidios directos y exoneraciones fiscales), a la población de menores ingresos para adquirir una vivienda digna y fomentar su organización en cooperativas, se está transformado a través de sucesivas reformas a la ley.

La reforma de octubre de 2017,otorga subsidios directos y a la tasa de interés para la adquisición de viviendas de 30 mil dólares. La adquisición de una vivienda de ese valor supone un abono mensual de 190.0 dólares (7% de interés para los primeros 10 años y 25 años de plazo). Si se considera que los bancos requieren que el abono mensual no supere el 25% de los ingresos del solicitante, este debe ganar no menos de 760 dólares mensuales.

También otorga subsidios a la tasa de interés a viviendas con un valor de 40 y hasta 50 mil dólares, para viviendas unifamiliares y multifamiliares.Para una vivienda de 40 mil dólares al mismo interés y plazo indicado, se deben abonar 254 dólares mensuales y tener un ingreso de 1,016.0 dólares. En todos los casos, las viviendas están exentas del pago de todo tipo de impuestos.

También dicha reforma,hace beneficiarios de las viviendas de interés social a las familias con ingresos de 7 salarios mínimos de la construcción, equivalente a C$ 59,118.0 (USD$ 1,944.67), en la ley original eran 7 salarios mínimos, que el INVUR calculaba como la media de los salarios mínimos de todos los sectores C$ 39,078.9 (USD$ 1,285.49), considerando los vigentes a partir de septiembre de 2017.

Cuando se propuso la ley, precisamente el problema que se intentó resolver, era que las urbanizadoras solo construían viviendas de 40 mil dólares o más, se consideraba que no eran viviendas a las que pudieran optar los sectores populares, en los hechos el “Timbre de Apoyo a la Vivienda de Interés Social”, que aún está vigente,es un impuesto que se aplica a la construcción de viviendas con valor igual o superior a los 50 mil dólares,¿qué cambió como para que ahora deban recibir subsidios?, ¿por qué aumentar el monto máximo de los ingresos de los beneficiarios, hasta en un 51%?

El aumento de costos no puede utilizarse como justificación, ya que el índice de precios de la construcción que calcula el BCN,que es una medida del aumento medio de los costos, es desde el 2013inferior a la tasa de devaluación, dado que los precios de las viviendas las urbanizadoras y los bancos las fijan en dólares, sus ingresos se están incrementando en términos reales respecto a los costos.

Debe recordarse que la cantidad de subsidio es limitada, de acuerdo con la última reforma, el INVUR y el MHCP determinan anualmente la cantidad de subsidio a otorgar de acuerdo con la disponibilidad presupuestaria. En estas circunstancias es claro quiénes serán los ganadores con dichas reformas, a los bancos les interesan los clientes que pueden pagar y a las urbanizadoras operacionesde precios altos.Es imposible que las familias con ingresos de 15 mil córdobas puedan competir por subsidios con familias de ingresos de 50 mil córdobas