Dos y tres de Julio 1988: Fechas memorables para el Movimiento Comunal Nicaragüense

cds01Hace 31 Años, dos y tres de julio del año 1988, se dio el cambio más radical que nuestra organización, en su vida, haya experimentado. Se cambian los Comités de Defensa Sandinista (CDS), por el  Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN).

Aquello fue un gran acontecimiento nacional, pues la Organización Popular y Territorial de mayor amplitud en ese entonces, asumía el reto histórico de transformarse en una Organización de perfil eminentemente comunitario, desde el paradigma revolucionario de contribuir a transformaciones profundas de la sociedad y el país. Fue un gran desafío.

 Fue todo un proceso de discusiones, debates y propuestas acerca de cómo transitar de una Organización que se encontraba en estado de letargo y estancamiento, a otra que partiera más de los intereses de la comunidad, se organizara con mayor flexibilidad y fuera más atractiva para vastos sectores del pueblo nicaragüense.

Como sea, los CDS hicieron un gran aporte a la democracia participativa y contribuyeron, desde el pueblo organizado,  en grandes cambios para el país.

Para implementar estos cambios fue designado un Equipo de Trabajo coordinado por el Comandante Guerrillero Omar Cabezas Lacayo, quien había asumido la Coordinación de esta Organización desde el 14 de abril del mismo año, sustituyendo en el cargo a la Comandante Guerrillera Leticia Herrera Sánchez, quien lo había ocupado desde el año 1980.  Tuve la oportunidad de ser parte de este equipo, como Secretario de Organización Nacional de los CDS, desde el año 1984.  cds02

 En este extraordinario proceso estuvo presente siempre,  el compromiso de miles de Líderes, hombres y mujeres que,  desde los barrios, comunidades, andenes, cuadras, manzanas y comarcas,  apostaron por una nueva organización. Encontrar el nombre, fue una gran tarea, pues debía corresponderse con su nueva concepción.   

La transformación fue de mucha profundidad en materia conceptual, organizativa y de imagen. Entre otros aspectos, asumimos el reto de promover una organización que respondiera en primer lugar a los intereses de la Comunidad, desde la Comunidad y en Comunidad. “Organizarse al gusto del cliente”, y de acuerdo a las necesidades de cada barrio o grupo de personas.

“Ningún dirigente debe plantear a la gente lo que se debe hacer, es la propia gente la que debe determinar su quehacer”, se dijo. Era un riesgo, claro, pues debíamos dar cabida y asumir los intereses supremos de la Revolución en ese entonces, junto a las necesidades básicas y sueños de la población, en ese momento. Sus pequeñas y grandes obras, sus proyectos de vida, infraestructura, recreación, deportes, salud, viviendas, entre otros. En ello  “estuvo el secreto”.  La SALUD Comunitaria fue el eje asumido para emprender estos cambios.

Costó mucho aquello, pues a la par tuvimos que dejar tareas claves del contexto como la Vigilancia Revolucionaria (VR), y  el Control de la Tarjeta de Consumo en los barrios. La Primera, desarrollada de la mano con el Ministerio del Interior (MINT) y la segunda con el Ministerio de Comercio Interior (MICOIN). El Estado, en ese momento, tenía las condiciones de realizarlas “por su propia cuenta”, se dijo desde la Dirección Política de entonces.

Así, floreció la participación en otros aspectos de la vida cotidiana: Salud, desde  Nuestra Meta: Ni un niño/niña fallecido en nuestras Comunidades. Jóvenes integrados al deporte; mujeres organizadas por sus intereses; familias mejorando sus casas, reparando parques, puentes, calles; padres de familia trabajando en el entorno de la escuela, por los derechos de sus hijos/as.

Fortalecimos alianzas con la Cruz Roja Nicaragüense; con la  Fundación del Padre Fabreto, con  UNICEF, Iglesias evangélicas y católica; artistas, productores, comerciantes. Lo  dicho tuvo consecuencia  con lo hecho.  Hubo realmente cambios.

Personas que por cualquier motivo se habían retirado, se fueron incorporando. Unos creían en el cambio, otros no. Otros incluso, lo criticaban. Era normal. El cambio era radical. Fue un gran atrevimiento social y colectivo. Era una necesidad histórica.

Como dijimos hubo cambio de liderazgos, formas de organización, nuevas  metodologías de trabajo y una nueva imagen.

Adoptamos desde entonces el Arcoiris con la Flor de Sacuanjoche como nuestro Logotipoarcoiris mcn; la hormiguita hormiga transarente, como símbolo del trabajo comunal,  “Hay un Lugar en el que te puedes dar”, como nuestra canción oficial; y la bandera color amarillo, ribete verde y el arcoíris.  Creamos  la Orden Servidor de la Comunidad y hasta establecimos el Día del Vecino el segundo domingo de diciembre.  Como observarán, algunos de ellos se nos quedaron en el camino.

Por sobre todo, adoptamos el método de Investigación, Acción, Participación, como estrategia para el cambio. Partimos de la Metodología de Educación Popular.  

La Salud Comunitaria, como dije,  fue el eje que asumimos para realizarlos. “Si lo hacemos en Salud lo podemos hacer en todo”, dijimos. Es decir, en el tema de Vivienda, Educación, Consumidores, Ambiente, Cultura, Deportes. En esta organización podemos y debemos organizarnos todas y todos, indistintamente del color político, religioso, posición económica, sexo, edad, raza, dijimos.

Una Estrategia de Capacitación, igualmente para provocar y promover los cambios, fue vital para lograr lo que nos propusimos, con un destacado Equipo de Trabajo, con mucha competencia y experiencia. El Compañero Luis Amaya Meza, fue el Jefe de este Equipo. Recuerdo a Vivian Tórrez como Jefa del Equipo de Comunicación. Flor de María Monterrey fue desde entonces y hasta el año 1991, nuestra Vice Coordinadora Nacional.

En definitiva, fue necesario integrar ciencia y experiencia. Habilidades, destrezas y compromisos. Arrojo,  audacia y creatividad.

Los días 2 y 3 de Julio 88 fueron toda una fiesta popular.  Por la tarde del 2 nos reunimos en un Centro de Convenciones de Managua, más de 200 “cuadros cedesistas” como en ese momento se decía,   para escuchar del nuevo Comité Ejecutivo Nacional, la propuesta de cambios.

Toda una disertación social y política  hecha por el Comandante Cabezas acerca de la importancia y el porqué de los cambios. En qué consistían esos cambios y las estrategias  para lograrlos. Fue un extraordinario ofrecimiento al Pueblo y al país en general. Por la Dirección Nacional del FSLN estuvo presente el Comandante de la Revolución Bayardo Arce Castaño, quien respaldó siempre estos cambios, a nombre de la DN.   

El día 3 todos los medios de comunicación del país tenían en su agenda el Cambio de los CDS al MCN.  Miles de papeletas surcaron el espacio aéreo con ese ofrecimiento, pues fueron lanzadas desde tres avionetas en los barrios de Managua y en algunas cabeceras departamentales. En los territorios la gente se reunía en asambleas masivas, asumiendo aquella propuesta.

La gente salía, comentaba, se asustaba; algo nuevo llegaba; era el Movimiento Comunal Nicaragüense, Organización de carácter popular surgida de los CDC y los CDS. De la Revolución. Por ello, nuestra fecha de fundación, el 9 de septiembre  del año 1978 se mantuvo siempre.   

Los cambios, sin embargo,  estaban previstos desde el año 84/85, pero las condiciones “maduraron” hasta en el año 88/89.  Esa es otra historia que contar. Aquel rico proceso de búsqueda por algo mejor, el cual me correspondió organizar, como Secretario de Organización Nacional, en aquel momento histórico.

Sin este cambio en julio del 88, el tránsito hacia la época de ajuste estructural y neoliberal, 1990, nuestra organización hubiera desaparecido, considero.  Aquel cambio, entonces, valió la pena!.  Fue la más notable decisión  para la perdurabilidad como organización comunal, vecinal y popular en el país.

Para quienes no recuerdan, o no conocen, escribo estas líneas de historia sobre el Movimiento Comunal Nicaragüense, nuestra organización insigne de carácter popular y comunal que, igual que en aquel contexto, desarrolla hoy día un amplio proceso de reorganización que, su primera gran etapa, concluirá en septiembre próximo. Recordemos siempre, entonces,  como fechas memorables para el MCN, el 2 y 3 de julio del año 88.  

Enrique Picado A. Managua, 3 de julio 2019.