Líderes comunitarios conocen experiencias de adaptación al cambio climático de comunidades del Corredor Seco en el Norte de Nicaragua

La Union1Las lecciones aprendidas de procesos de adaptación al cambio climático en un contexto de gestión del riesgo, fueron parte de los temas abordados en el Encuentro de Líderes del Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN) de municipios del Corredor Seco en el Norte de Nicaragua.

El evento que se realizó el pasado 18 y 19 de junio en el municipio de Somoto reunió a unos 26 líderes del MCN de unos 18 municipios como El Viejo, Somotillo, Malpaisillo, Condega, Sébaco, Yalaguina y Telpaneca, entre otros; todos ubicados en el área conocida como el Corredor Seco del Norte de Nicaragua.

El debate se centró en la escasez de agua, la deforestación, los riesgos de inundaciones y sequías, y su impacto en la seguridad alimentaria de las comunidades en esos municipios; pero además se conocieron experiencias exitosas de comunidades como Mancico y La Unión, ambos del municipio de Somoto, departamento de Madriz.

Mayela del Carmen Castellón, responsable de la Directiva de la comunidad de Mancico expuso junto a otros líderes y lideresas lo logros alcanzados gracias al nivel de organización, lo que les ha permitido impulsar acciones como: agricultura diversificada, apoyo a pequeños negocios que incluye la comercialización y un proyecto de energía renovable con el cual han llevado la luz domiciliar a partir de paneles solares.

El programa del evento contempló una visita a la comunidad La Unión, ubicada a unos trece kilómetros al noroeste de la ciudad de Somoto y con una población de 297 personas. Ahí se conocieron de primera mano la experiencia de un proyecto apícola, huertos con riego por goteo y testimonios de mujeres y hombres organizados que participan en procesos de sensibilización para la prevención de la violencia.

Víctor Sánchez Garcia de 21 años, quien junto a su hermano recibieran un crédito aproximado de 1 mil 800 dólares para el establecimiento de su granja apícola, dio a conocer la experiencia con la cual, además de realizar una actividad económica, lo hacen sin afectar el medio ambiente.

Los equipos aportados por el MCN a través de proyecto financiado por la Agencia Católica Irlandesa para el Desarrollo (TROCAIRE) son: diez colmenas, una centrifuga para cosechar la miel, dos trajes de seguridad y herramientas menores. Los beneficiarios deben retornar solo el 40 por ciento del monto recibido, lo que formará parte de un fondo comunitario destinado a brindar apoyo a otros emprendimientos de la comunidad.

Las y los pobladores de La Unión también compartieron sus logros en cuanto a organización de la comunidad en un contexto de gestión del riesgo, cuyas principales afectaciones son la sequía e inundaciones, lo que afecta sus cosechas y pone en peligro la seguridad alimentaria de la comunidad. Ante ello han impulsado los huertos de hortalizas con riego por goteo, lo que les ha proporcionado complementos alimenticios incluso en el verano.

Entre las principales lecciones reconocidas en el intercambio de experiencias está la organización de la comunidad, lo que les ha permitido acciones como la siembra de cultivos con semilla criolla que tienen mayor resistencia al calor y escases de agua, fomento de bancos de semilla comunitarios para asegurar este insumo para el próximo ciclo agrícola y el cultivo de pastos de rápido crecimiento, corte y almacenamiento para asegurar alimentos para el ganado bobino y equino.

El intercambio recibió el apoyo de TROCAIRE y fue considerado oportuno por parte del liderazgo del MCN, debido a que brinda insumos importantes para el impulso de acciones que se podrían desarrollar en otros municipios del Corredor Seco en el Norte de Nicaragua. La organización comunitaria se plantea incentivar programas y proyectos que respondan a los desafíos que impone el cambio climático en esta zona, donde los efectos del cambio climático son más severos.