Barrio Manuel Fernández: Voluntariado, Participación y Liderazgo

portadaClases de inglés, manualidades y un preescolar gestionado por la comunidad son algunas de las acciones que el Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN) del barrio Manuel Fernández en el Distrito 7 de Managua impulsa como parte de un proceso de organización vecinal que cultiva el aprendizaje, la participación infantil y juvenil y el liderazgo de las nuevas generaciones.

La Casa Comunal Arnulfo Meza es el punto de referencia de este esfuerzo que día con día abre sus puertas para que un grupo voluntario compuesto por adolescentes, profesores, líderes y lideresas comunales den su grano de arena y compartan sus conocimientos con niñas y niños; y se brinde una alternativa de recreación, socialización y desarrollo de habilidades y destrezas frente al ocio y la excesiva dependencia de la televisión, los videojuegos y las redes sociales.

María Luisa Lazo de 38 años, cuyos hijos han participado en las actividades de la Casa Comunal, indica que el espacio les permite que los niños se superen, tengan una mente creativa y fomenta que “la comunidad nos integremos a las actividades que se realizan”. Como ejemplo, menciona las rifas de la canasta básica que se hacen cada mes con lo que se beneficia a una familia.

Un hijo de once años y su hija adolecente de 15 años participaban en el grupo de inglés, por lo que Lazo destaca la importancia de esta iniciativa. “Le ayudaron mucho (a mi hija) porque fortalecía el proceso de aprendizaje que llevaba en su colegio, ella venía, le consultaba al profesor; eso es una gran ayuda”, afirma.

El grupo de inglés llegó a tener hasta 15 niños y niñas y fue acompañado por un joven profesor por casi un año. En la actualidad ha hecho un impase debido a que el docente se encuentra en un momento que no puede atender el llamado de la comunidad. No obstante, la Secretaria de la Directiva del barrio, Amalia Meza ha indicado que están en el proceso de búsqueda con otros jóvenes que han mostrado disposición de aportar a la comunidad.

instructorPor su parte, Ronald Alfonso Pérez de 13 años junto a otros tres niños y niñas cuyas edades oscilan entre los 10 y 12 años, se ponen a cargo de las actividades de papiroflexia o el arte del origami que consiste en hacer figuras a base de papel. Para ello, antes han sido entrenados por el maestro de generaciones Juan Navarro, un docente jubilado quien a su vez funciona como guía en la realización del conjunto de actividades.

Cada niño cuenta a su vez con un grupo de 5 participantes con quienes comparten lo aprendido. Utilizando papel bond reciclado forman todo tipo de figuras de animales, objetos y hasta muestras de edificaciones. Pero como parte del proceso, también se pone de manifiesto la colaboración, la coordinación y el trabajo colectivo que forma parte del proceso de desarrollo de las niñas y los niños.

Navarro precisa que todas las actividades se realizan porque hay una comunidad organizada que fomenta el relevo generacional y el liderazgo en las nuevas generaciones. Para la celebración del Día Internacional de la Niñez, se conformaron en equipos para organizar y realizar las actividades recreativas como poner la cola al burro, la piñata, la gallina ciega lo que facilita la expresión y vínculo entre la mayoría de participantes.

El sostenimiento de todas sus acciones también es el resultado de la organización de la comunidad. Las niñas y los niños han aprendido a elaborar piñatas y con ello montan sus celebraciones; padres y madres apoyan con algo para la preparación de refrescos o un bocadillo, una familia se encargará de prepararlo.

Un legado

La Casa Comunal funciona como un espacio abierto para toda la comunidad. Así ha sido desde los años 80, que uno de los líderes comunales históricos del Manuel Fernández, Arnulfo Meza (q.e.p.d), la promovió como ese punto de encuentro comunitario en la que se buscan las soluciones a los problemas vecinales a partir de la organización comunitaria, teniendo como referente al Movimiento Comunal Nicaragüense.

En este tiempo, la organización ha cimentado un liderazgo en la que confluyen varias generaciones. Amalia Meza, que también es hija de Arnulfo lo confirma al mencionar que este es un legado que ha dejado su padre.

estudiantespapiroEste legado se hace realidad con una red de 17 promotores comunitarios que impulsan las actividades del barrio, 25 niñas y niños que participan en manualidades y un prescolar comunitario (que data desde los 90) en el que actualmente atienden a unos 55 niñas y niños en los tres niveles, pero que funciona gracias a un grupo maestras comunitarias y el apoyo de madres y padres, pero bajo la asistencia del Ministerio de Educación.

El MCN del barrio también ha puesto de manifiesto el reconocimiento a la labor comunitaria de Arnulfo Meza, por lo que dieron su nombre a la Casa Comunal, una intención que contó con el respaldo de firmas de la comunidad.